Ciudad de México
La presidenta Claudia Sheinbaum salió en defensa del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de que una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitara la detención con fines de extradición de 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos el mandatario sinaloense y el funcionario Enrique Inzunza.
Durante su informe por dos años de gobierno, realizado en el Monumento a la Revolución, la mandataria federal afirmó que las acusaciones fueron presentadas sin que se hicieran públicas pruebas que las sustenten, por lo que calificó el hecho como una situación sin precedentes en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
Sheinbaum cuestionó los motivos detrás de la solicitud y planteó la posibilidad de que existan intereses políticos vinculados tanto al proceso electoral estadounidense como a las elecciones mexicanas de 2027, cuando se renovarán la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas.
“Tenemos derecho a dudar”, expresó la presidenta al referirse al caso, al tiempo que reiteró que la cooperación entre ambas naciones debe darse con respeto a la soberanía de cada país.
La titular del Ejecutivo federal señaló que México está dispuesto a colaborar en el combate a la delincuencia y otros temas de interés común, pero advirtió que no aceptará acciones que representen una intervención en asuntos que corresponden exclusivamente a los mexicanos.
Asimismo, sostuvo que normalizar la participación de gobiernos extranjeros en decisiones internas del país podría constituir un acto de injerencia, por lo que insistió en que las decisiones sobre el rumbo de México deben ser tomadas únicamente por sus ciudadanos.
El posicionamiento de Sheinbaum ocurre en un contexto marcado por el debate sobre la soberanía nacional y tras la reciente aprobación de una reforma que contempla la anulación de elecciones en casos donde se compruebe la intervención extranjera en los procesos democráticos.
Con este pronunciamiento, la presidenta convirtió el caso de Rubén Rocha Moya en un tema de defensa de la soberanía nacional, al tiempo que cuestionó el alcance y las implicaciones políticas de las acciones emprendidas por autoridades estadounidenses.


