Una ola de más de 100 mil manifestantes, liderada principalmente por jóvenes, provocó la renuncia del primer ministro Rosen Zhelyazkov, cuyo gobierno apenas cumplía 11 meses en el poder.
La dimisión ocurrió minutos antes de enfrentar otra moción de censura, evidenciando la profunda crisis política de un país que suma siete elecciones desde 2021.
Un hartazgo que estalla
Las protestas se enfocaron en la influencia del oligarca Delyan Peevski, sancionado por Estados Unidos y Reino Unido por corrupción y sobornos. Aunque no integra el gabinete, analistas señalan que mantiene control sobre el sistema judicial, medios de comunicación y sectores estratégicos.
Bulgaria sigue entre los países con mayor percepción de corrupción en la Unión Europea, mientras que un 82% de la ciudadanía exige una transformación profunda del modelo político.
Lo que sigue
La caída del gabinete abre la puerta a nuevas elecciones, posiblemente las octavas en menos de cinco años, en un momento crítico: Bulgaria se encuentra a 20 días de adoptar el euro.


