Los países europeos deben estar preparados ante una eventual segunda ola de infecciones por coronavirus, probablemente más mortal, porque la pandemia no ha terminado. Así lo ha advertido en una entrevista con The Telegraph el director para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge, que recordó a los países que comienzan a aliviar las restricciones que nos encontramos en «un momento de preparación, no de celebración».
Kluge enfatizó que, aunque el número de casos de covid-19 en países como Reino Unido, Francia e Italia comienza a disminuir, eso no significa que la pandemia esté llegando a su fin. El epicentro del brote europeo se encuentra ahora en el este, con un crecimiento del número de casos en Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Kazajistán, advirtió.
Los países deberían aprovechar este tiempo y comenzar a fortalecer los sistemas de salud pública, reforzando, asimismo, las capacidades en hospitales, la atención primaria y las unidades de cuidados intensivos, aseguró el representante de la OMS.

